(con los amigos en el Bodegón)
Una semana de fiestas, una semana intensa de relaciones personales, con gentes que no ves a menudo y que en estos días aparecen en tu vida. Una semana que machacas el cuerpo y en la que la rutina no tiene sentido.
Comidas, almuerzos, meriendas, cenas, recenas, vacas, música, cohetes, procesión de San Blas, idas y venidas por las calles del pueblo, cerveza va y cerveza viene, mientras en mi corral dos rosas rojas me indican que la vida fuera de la fiesta continúa.
Siempre me gustaron las fiestas de mi pueblo. Los años que pasé fuera, siempre procuré acercarme, por lo menos el fin de semana y aunque mis creencias religiosas no son muy sólidas, si es que aún existen, la Fiestas de San Blas, perduran en mi memoria más temprana y soy de los que sacaba a San Blas en la procesión, como podéis ver en la foto. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario